miércoles, 24 de agosto de 2011

LOS ESPÍRITUS DEL LICEO IPOLL (Salto)

Tal vez, algún día, los diligentes funcionarios del Catastro Nacional pondrán fin a la controversia. Sin embargo, hasta que tal cosa no ocurra, la acalorada polémica acerca del sitio exacto en el que se encontraba el antiguo cementerio de la ciudad, continuará. Diversos postulantes aspiran a la candidatura, como los subsuelos del nuevo local de la Regional Norte de la Universidad de la República, los de la Plaza Artigas o los descampados aledaños al Liceo del Salto Nuevo. No obstante, las versiones más persistentes afirman que dicho cementerio se encontraba en los terrenos sobre los que fue edificado el Instituto Politécnico Osimani y Llerena, y en el que funciona, desde hace ya varios años, el Liceo Nº 1 I.P.O.LL. Esta es la razón, según he podido saber, por la cual una vez que comienzan a esfumarse en el horizonte los últimos rayos del sol, este lugar es el escenario de un gran número de eventos misteriosos y paranormales. 

De hecho, el repertorio de estos sucesos es tan amplio y variado que su detalle, menos que instruir, podría aburrir a cualquier lector. Simplemente señalaré que, entre otras cosas, se habla de bancos y pupitres que se mueven solos; de pizarrones que amanecen con bizarros dibujos y leyendas en idiomas extrañas; de papeleras misteriosamente desparramadas por manos anónimas en un sitio recién higienizado; de teléfonos que suenan persistentemente en salones que carecen de tal aparato; de puertas cerradas por dentro con postigo que, al abrirse, dan paso a habitaciones vacías; de inexplicables roturas de vidrios y hasta de insólitas desapariciones de expedientes, exámenes y documentos oficiales. Algunas veces, también pueden adivinarse sombras de ahorcados, proyectadas por los corredores, y figuras humanas deambulando que luego se desvanecen, atravesando paredes y muros, como por arte de magia. Naturalmente, entre los testigos más frecuentes de tales prodigios figuran tanto los alumnos, como los profesores, las autoridades y el personal del servicio de limpieza del liceo. 

No obstante, las anécdotas más interesantes acerca de los misteriosos sucesos del Liceo I.P.O.LL me fueron comunicadas de primera mano por un agente de la Policía, padre de un buen amigo, que ha debido pasar largas noches en solitario en el edificio cumpliendo la guardia como sereno. Este hombre, digo, cuya veracidad es para mi el Evangelio, me comunicó que se manifiestan allí visiones de todos los colores imaginables: cuando no es una canilla que se abre sola en el baño, es una cisterna accionada por el aire; cuando no es una cisterna, se presentan increíbles ventoleras de frío, aún cuando sea en pleno verano y en los alrededores los árboles estén quietos y adormecidos por el agobiante calor; cuando no es una corriente de aire, es una neblina cerrada de color blanco que invade la atmósfera; cuando no es una neblina, se perciben luces y fogonazos en los corredores; y cuando no es ni éste ni ninguno de tales prodigios, en ocasiones puede detectarse un fortísimo olor a azufre emanando de los lugares más insólitos: el laboratorio, el salón de actos, la sala de profesores, el galponcito de gimnasia, la biblioteca. También se ven -me asegura- rostros inhumanos insinuándose en el fondo de los espejos. 

Según mi testigo, son tantos los policías y serenos que podrían corroborar estas apariciones que, desde hace ya mucho tiempo, y fatigosamente atemorizados, ninguno de ellos se anima a hacer la guardia permaneciendo en el interior del liceo, sino que invariablemente realizan la ronda de vigilancia en los perímetros exteriores. 

(Anécdotas) 

Verónica y Mónica, dos estudiantes del turno nocturno del liceo, afirman que una vez, al salir a la medianoche, sintieron ruidos de cadenas y estallidos en el laboratorio (el lugar del instituto que más leyendas acumula). 

Al acercarse a mirar, descubrieron que los muebles en donde se guardan los instrumentos estaban abiertos, y una ventana aparecía abierta a pesar de haber sido cerrada por las propias estudiantes minutos antes. 

A la semana siguiente, las jóvenes volvieron a escuchar los ruidos de cadenas y al acercarse vieron una sombra. Las estudiantes no volvieron más al liceo y aseguran que jamás olvidarán lo sucedido allí. 

Una ex funcionaria del IPOLL, que pidió que su identidad no fuera revelada, trabajó allí en el '85. Recuerda los comentarios en torno a los supuestos espíritus y comenta un caso que le impactó. Por aquella época quedó un funcionario de sereno, que debió quedarse todo enero mientras el liceo estaba cerrado. Cuando los profesores se reintegraron en febrero, el funcionario comentó los horrores que había pasado: gritos en la noche, lamentos, cosas extrañas. Ese compañero se suicidó a los pocos días de comenzar su licencia, y los restantes profesores recuerdan con pena no haber dado más importancia a sus relatos o contenerlo. 

Otra de las tantas historias que nos llegaron proviene de un ex estudiante, que pide especialmente que no se mencione su nombre."Respecto al liceo he escuchado esa historia y también alguna más reciente", nos cuenta. "En los laboratorios de química, hace algunos años, un profesor salió espantado luego que al intentar echar un líquido en un tubo de ensayo, el chorro se dividiera en dos y cayera en los costados, sin que entrara una gota en el tubo". 

"Cuando yo iba al liceo", continúa, "se hablaba de un fantasma con nombre y apellido. Yo me he quedado en algunas ocasiones de noche en la Universidad -atrás del liceo- y también se oyen pasos y ruidos extraños durante la noche. Actualmente sólo quedan policías afuera del liceo, en el ala opuesta a los laboratorios".

MITOS y LEYENDAS en URUGUAY:

En Uruguay son innumerables las leyendas tanto urbanas como del interior profundo. De niños todos hemos escuchado historias sobre "Lobizones", "apariciones" o hechos misteriosos de difícil explicación racional.
No todas las "leyendas urbanas" tienen relación con hechos "sobrenaturales", muchas veces simplementese se trata de relatos que involucran a seres identificados claramente o no, que fueron protagonistas de hechos particulares.
Otro capítulo son los Ovnis ya que también, muchos de los relatos sobre el fenómeno, terminaron siendo "leyendas". Hoy es un tema "demodé" bastante difícil de sostener a la luz de los nuevos descubrimientos científicos y de la permanente auscultación de la cual es objeto nuestro planeta, fotografiado y filmado desde tierra por cientos de miles de cámaras diariamente y desde el espacio fotografiado también por diversos satélites.
Hemos realizado una selección de sitios web relacionados con estos temas y se los presentamos a continuación para que cada uno saque sus propias conclusiones.
Con nuestro saludo: Equipo de Secretos y Leyendas

jueves, 11 de agosto de 2011

La Sirena del Río Uruguay

Pariente lejano de la sirena mitológica, un ser solitario y grotesco asoma de tanto en tanto en la superficie del río Uruguay.

Brindamos la cuarta y última entrega de nuestro espacio dedicado a Salto dentro de las leyendas urbanas, gracias a la colaboración de Diego Moraes. Tras la publicación de "La aparecida de la Ruta 3", "El fantasma de Horacio Quiroga" y "Los ovnis de la Aurora", Diego nos introduce en una historia con rasgos mitológicos.
El mito de la sirena del Río Uruguay es una de esas clásicas leyendas que desde tiempos inmemoriales seduce la imaginación de los hombres de todo el litoral oeste del país, e incluso de aquellos que habitan todavía más hacia el sur de la República, pues es evidente que la famosa sirena del Río de la Plata, sobre la que misteriosamente refieren algunos pescadores montevideanos, no es sino la mismísima ninfa de aguas dulces en una de sus excursiones más alejadas. Con todo, es probable que en ningún otro sitio como en Salto esta leyenda posea tantas anécdotas y testimonios que den prueba de su existencia.

Pese al ostensible nombre de esta bestia, la sirena del Río Uruguay es un animal que apenas recuerda a su congénere de la mitología clásica.

Una diferencia notoria proviene de las apreciaciones fisonómicas de cada una de estas especies. Las sirenas de la antigüedad helénica fueron seres de forma híbrida, que de la cintura para arriba asemejaban unas hermosísimas doncellas de largas cabelleras y de formas voluptuosas, mientras que de la cintura para abajo eran unos peces gigantescos. En cambio, la sirena del Río Uruguay no es un mero complemento entre una especie humana y otra animal, sino tal vez un híbrido indeterminado entre ambos términos. Se sabe que tiene extremidades, pero éstas no son los tiernos brazos de una náyade, sino unas especies de tentáculos provistos de largas garras y de aletas. Hay también consenso en que tiene abundantes cabellos, pero éstos no son finos y delicados, sino verduzcos y pinchudos como si se tratara de un puñado de bigotes de surubí. Sus ojos son amarillos y saltones, como los de un sapo, y no toleran la luz. El conjunto del monstruo da la impresión de un axolote enorme, pero cuyas facciones evocan, lejanamente, rasgos humanos. Su piel, brutalmente salpicada de erupciones, es de un color gris piedra que le permite un camuflaje sin igual en las oscurecidas aguas del río.

Otra diferencia importante es que al tiempo que las sirenas sobre las que nos refieren los relatos de la mitología y la epopeya clásica siempre avanzan en grupos, verdaderos harenes fantásticos de seductoras marinas, la sirena del Río Uruguay, en cambio, es un ente tristemente solitario. Es probable que se trate del último espécimen de su raza. La pobre criatura vaga de aquí para allá, desamparada, sin otra compañía que la corriente del río y la ocasional cercanía de otros peces que el azar de las aventuras pone en su camino.

Pero tal vez la principal diferencia entre la especie helénica y la sirena del Río Uruguay -a quienes conviene reconocer, sin embargo, como parientes muy lejanas-, es la absoluta disparidad entre sus respectivos comportamientos en relación a los humanos. Las sirenas de la antigüedad clásica encontraban singular deleite en provocar la desgracia y la muerte de los hombres. Sus hermosas melodías y sus hipnóticos cantos atraían la atención de los navegantes, que descuidaban el curso de sus naves y las estrellaban así contra los arrecifes, pereciendo toda la tripulación en las aguas. Por el contrario, la sirena del Río Uruguay es un ser absolutamente pacífico, y más que bonachón, casi inocente, que nunca ha causado y es previsible que no causará jamás daño a nadie.

Puesto que, como se dijo, se trata de un ser solitario en extremo, posee, eso sí, una gran curiosidad. Pero es de un carácter tan arisco y huraño que toda vez que se acerca a un humano, y es percibida por éste, la sirena se zambulle de súbito en las aguas y huye despavorida, como si la sola idea de ser contemplada por los ojos de la gente le provocara un estremecimiento más poderoso que su osadía de mostrarse.

Desde que los practicantes de la religión afro-umbandista instalaron en la playa Las Cavas una bellísima escultura de Ie-Manjá, los avistamientos más frecuentes de la sirena en la ciudad de Salto se produjeron precisamente en esa zona del Río Uruguay. Muchos de los devotos de esta diosa, que habitualmente se acercan a la costa del río a realizar sus rituales y a presentar sus ofrendas de flores, velas y animales, juran haber divisado más de una vez a la "Madre de las Aguas" saltando a lo lejos, o a veces también paseando en una barca, vestida con sus conocidos atuendos de colores blanco y turquesa, su silueta recortándose en el espejo de plata de la luna. Estas visiones me fueron confirmadas también por algunos de los muchachos del cuerpo de Guardavidas de la Intendencia que en las épocas del verano custodian las playas salteñas. Hacia el atardecer, cuando van a recoger las boyas de seguridad, se ven a menudo espantados por el súbito borbollón de agua que, en su torpe desplazamiento por debajo de la chalana, produce la sirena al pasar.

Igualmente, los marineros de la Prefectura, hastiados de caminar y de vigilar con sus binoculares toda la costa del Salto, fueron testigos de sus fugaces apariciones.

Fuera de estos registros recientes, hubo una época en la que los avistamientos más frecuentes de la sirena del Río Uruguay se realizaron en el puerto de la ciudad. Tal vez por esta razón, quienes están en mejores condiciones de proporcionar datos fidedignos sobre la existencia de este apacible monstruo acuático, sean los habituales pescadores que noche tras noche van allí a tirar sus plomadas. También los pescadores de río adentro, que rastrillan la zona portuaria con sus embarcaciones y sus redes, se ven de ordinario sorprendidos por la visita de este curioso engendro.

En ocasiones, las personas que hacia el atardecer regresan de Concordia en la lancha, pudieron observar también de qué simpática manera acompañaba la sirena el surco blanco de agua que el motor produce en el río, asomando la cabeza y hundiéndose en forma reiterada. Otras zonas de avistamientos frecuentes de la sirena del Río Uruguay en Salto son las rocas del Ayuí, las cuevas de San Antonio y las compuertas de la Represa de Salto Grande, sitio en el que no es por cierto infrecuente advertir a este fantástico animal, saltando alegremente junto a los dorados en los torbellinos de agua. 

MITOS y LEYENDAS en URUGUAY:


En Uruguay son innumerables las leyendas tanto urbanas como del interior profundo. De niños todos hemos escuchado historias sobre "Lobizones", "apariciones" o hechos misteriosos de difícil explicación racional.
No todas las "leyendas urbanas" tienen relación con hechos "sobrenaturales", muchas veces simplementese se trata de relatos que involucran a seres identificados claramente o no, que fueron protagonistas de hechos particulares.
Otro capítulo son los Ovnis ya que también, muchos de los relatos sobre el fenómeno, terminaron siendo "leyendas". Hoy es un tema "demodé" bastante difícil de sostener a la luz de los nuevos descubrimientos científicos y de la permanente auscultación de la cual es objeto nuestro planeta, fotografiado y filmado desde tierra por cientos de miles de cámaras diariamente y desde el espacio fotografiado también por diversos satélites.
Hemos realizado una selección de sitios web relacionados con estos temas y se los presentamos a continuación para que cada uno saque sus propias conclusiones

lunes, 1 de agosto de 2011

LAS DAMA DE BLANCO

LA DAMA DE VESTIDO BLANCO


En distintas ciudades de la Argentina circula este relato, con algunas variantes mínimas, que tiene como protagonista a un joven que concurre a una fiesta, baile o lugar de diversión nocturno. Allí conoce a una bella muchacha de vestido blanco a la que invita a bailar y de la que se enamora instantáneamente. A cierta hora de la noche se ofrece a acompañarla hasta su casa y le presta su abrigo para protegerla del frío. Al día siguiente, el muchacho vuelve a la casa de la joven con intención de verla nuevamente y es atendido por los padres de ella, quienes con sorpresa y estupor le informan que la muchacha ha muerto uno o dos años antes. El enamorado no entra en razones, motivo por el cual los afligidos progenitores lo llevan hasta el cementerio con el propósito de que, al ver la tumba, el muchacho se convenza de la verdad de sus dichos. Al llegar a la tumba, la estupefacción estalla en los tres, al descubrir que sobre la lápida descansa el abrigo que el muchacho le había prestado a la joven la noche anterior. 

ALGUNOS AUTORES DE MITOS Y LEYENDAS

Claire Derouin :es la autora del relato que sirve de presentación a los Cuentos y leyendas en torno al Mediterráneo. En ese libro recoge narraciones anónimas de diversos países mediterráneos: europeos, africanos y del Oriente Próximo. 

Homero. Rapsoda: (recitador) y poeta griego, cuya existencia se sitúa en torno al s. VIII a.C. y a quien se atribuyen las dos grandes epopeyas griegas: La Iliada y la Odisea. Los especialistas han presentado varias hipótesis sobre la autoría y sobre la propia existencia de Homero. Según la leyenda fue un poeta ciego que pudo haber vivido en la época de la guerra de Troya. Es, sin duda el poeta más admirado de la literatura occidental. Parece probable que antes de Homero existieran cantos épicos sobre las hazañas de antiguos guerreros griegos y que Homero fuera el que los refundió. Se conserva un busto que se considera que representa a poeta. 

Robert Graves :(1895-1985). Poeta y narrador inglés, que nació en Londres y vivió sus últimos años en Deià (Mallorca). Fue conocido sobre todo por sus novelas históricas como Yo, Claudio (1934). Se especializó en el estudio de los mitos occidentales, con títulos como Los mitos griegos (1955) y también publico cuentos: Mallorca observada (1965). 

Chrétien de Troyes : (1160-1190) fue el primer autor conocido que escribió sobre el rey Arturo y los caballeros de la Tabla Redonda: Erec, Cligés, El caballero de la carreta, El caballero del León y El cuento del Santo Grial. Era un clérigo francés, un hombre culto que había adaptado obras grecolatinas. Se cree que escribió sobre el tema artúrico por encargo de algún noble. Las novelas se basaban en leyendas anteriores que se habían transmitido oralmente sobre la historia de Bretaña y la figura mítica del Rey Arturo. Posteriormente, otros escritores reelaboraron esas narraciones.